Intolerancias y Alergias Alimentarias
Carlota Loaiza Cadavid
Periodista de Medilegis con la asesoría de
Carlos Alberto Velasco Benítez
Pediatra, gastroenterólogo y nutriólogo
Universidad del Valle
Una de las principales preocupaciones de los padres de familia es la alimentación de sus hijos, la cual debe ser balanceada, rica en nutrientes, vitaminas y minerales. En teoría todos los alimentos son buenos para los niños, pero ¿qué hacer cuando luego de comer huevo, por ejemplo, a su hijo le pica la boca, le duele el estómago o se le brota el cuerpo? Muy posiblemente esté enfrentándose a una intolerancia o alergia alimentaria.
La alergia es una reacción o respuesta inapropiada del organismo ante una sustancia (alergeno) que es bien tolerada por el resto de individuos. En el caso de la alergia alimentaria, el alergeno es un alimento con el que normalmente se entra en contacto por ingestión, pero que puede también causar síntomas por contacto o por inhalación.
Según el doctor Carlos Alberto Velasco Benítez, pediatra, gastroenterólogo y nutriólogo, las intolerancias alimentarias que se pueden presentar en algunos niños con ciertos factores de riesgo son reacciones alérgicas más frecuentes con un grupo de alimentos que hoy en día están bien definidos. En el plano mundial, entre uno y siete niños de 100 pueden presentar alergias alimentarias, dependiendo del antecedente de alergias en la primera línea de consanguinidad (padres y hermanos).
Atención con los síntomas
Las alergias alimentarias se pueden presentar a cualquier edad, afirma el doctor Velasco, y los principales síntomas pueden ser digestivos, respiratorios, de piel y generales.
Los digestivos
Los síntomas digestivos más frecuentes son el vómito, la regurgitación, el dolor abdominal (principalmente de tipo cólico y durante la noche), el abdomen distendido, las flatulencias, los eructos, la diarrea sin fiebre (incluso de manera alarmante con sangre o pintas de sangre) o el estreñimiento, entre otros.
Los respiratorios
En cuanto a los síntomas respiratorios más comunes encontramos la tos, la rinitis, los estornudos, la congestión de la mucosa nasal, y de una manera más grave la otitis, la sinusitis y la dificultad para respirar.
Los cutáneos
Entre los síntomas que se presentan en la piel de los niños con alergias alimentarias están la urticaria, la dermatitis y el eczema atópico (vease la definición de estos términos en el glosario).
Los generales
Los principales síntomas generales son los trastornos del sueño, el llanto, la irritabilidad, el dolor de cabeza, la hinchazón de los labios y de otras partes del cuerpo, el dolor en articulaciones, la pérdida de peso, la anemia, la apatía, la hiperquinesia (vea el glosario) y de una manera grave los problemas renales y el choque anafiláctico.
Y todo se debe a que el organismo crea anticuerpos defensivos contra virus, bacterias, etc. En los niños alérgicos se produce un anticuerpo (la inmuno globulina E) dirigido contra el ingrediente que actúa como alergeno. La unión entre el alergeno y la IgE desencadena la reacción alérgica, con repercusiones clínicas que pueden ser muy variables. Es importante señalar que el diagnóstico de la alergia a alimentos no es estático sino evolutivo, y que la tolerancia o sensibilización a los alimentos puede ir variando con el desarrollo del niño.
Cuales son los alimentos alergénicos
Según el doctor Velasco las alergias alimentarias van muy de la mano con la edad del niño y sus costumbres; por ello es común encontrar que los niños reaccionen mal a algunos de los alimentos altamente alergénicos como el huevo, el pescado, ciertas frutas cítricas como la naranja, la mandarina, el limón, la toronja, la fresa y la frambuesa; el maní y otros “nutrimentos ocultos” que son utilizados para el sabor y apariencia, tales como la mostaza, la mayonesa, la salsa de tomate, los “alimentos chatarra” (chitos, cereales de colores, etc.).
¿Cual es el tratamiento de la alergia a alimentos?
En la alergia a alimentos, lo más frecuente es que con el curso del tiempo se produzca una tolerancia. Pero existen casos en los cuales la sensibilización puede persistir toda la vida. En ellos el único tratamiento probado y eficaz, en estos momentos, es la estricta eliminación del alimento alergeno de la dieta y se debe tener cuidado con la manipulación de los alimentos, las mezclas y las etiquetas de los productos procesados, con el fin de evitar que los niños ingieran los alimentos que los afectan por error o por desconocimiento.
En algunos casos se requiere medicación, pero la mayoría de los niños que sufre alguna intolerancia o alergia alimentaría se sentirán mejor si aplican la regla de la eliminación, es decir, retirar por completo el alimento que los afecta.
(Extracto tomado del artículo Intolerancias y Alergias Alimentarías de la Revista Crianza & Salud, Año 4 número 1 Pág. 32
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