Las primeras salidas son, por lo general, incursiones pequeñas hacia la vida adulta. Todo comienza cuando salen solos a recorrer algunas calles para ir a donde un amigo: van solos al almacén o a la tienda cercana a comprar algo. Sin embargo, las salidas en la noche son las que realmente representan para los jóvenes un mundo nuevo.
Las actividades nocturnas empiezan hacia los 15 años, cuando llegan las invitaciones a fiestas y a reuniones de amigos, aunque sea difícil, los padres deben comprender que estas salidas son un buen momento para otorgar ciertas responsabilidades a los hijos y fomentar su autonomía.
¿Cuál es la edad indicada para dejar a nos niños salir solos de noche? ¿A qué hora deben regresar? Con quién pude salir y con quien no? Estas preguntas rondan la cabeza de los padres cuando sus hijos empiezan a recibir invitaciones a fiestas, reuniones o las famosas pijamadas y resumen los miedos y dudas de los adultos frente al tema.
Acá algunas recomendaciones ante esta situación
1. Conozca la familia del amigo y cerciórese de que el ambiente sea saludable. 2. Asegúrese de que haya un adulto responsable a cargo, quien estará pendiente del grupo y llamara a cada uno de los padres en caso de un incidente. 3. Llamar a los padres dueños de la casa para asegurarse de que sus hijos estarán allí. 4. Es recomendable que usted este enterado de los cambios de planes. 5. Estar seguro de que el joven esta preparado para convivir con personas distintas de su familia. 6. Que su hijo o hija lleve el celular con la batería cargada y se comunique con usted. 7. Establezca un horario y muéstrele a su hijo(a) la importancia de manejarlo 8. Que el tenga claro el saber decir que no ante las presiones de grupo de sus amigos.