Dra. Olga Lucia Baquero Castañeda MD Sanitos01@etb.net.co
Muchas son las cosas que se le deben agradecer a nuestro desarrollo económico, social y tecnológico, sin embargo no todo es color de rosa pues estas comodidades nos han hecho olvidar que la vida no solo es felicidad que es en los problemas en donde también maduramos y aprendemos, tal vez es en esta falta de entrenamiento en solución de problemas y reconocimiento de las habilidades para resolverlos en donde se enquista el aumento de los índices de suicidio. Por ello se debe incrementar la conciencia en padres, profesores y la comunidad en general de la presencia de la ideación suicida y preparar a los jóvenes para identificar los riesgos y tomar acciones responsables con un acompañamiento permanente de su familia y entorno.
Se deben desarrollar programas para niños y adolescentes en los cuales se han observado conductas suicidas y en identificar a tiempo riesgos suicidas en los estudiantes; se busca sensibilizar a los educadores en los conocimientos, actitudes y habilidades para fortalecer en los adolescentes sus estrategias de solución de problemas, de afrontamiento y disminuir el concepto de evasión como una alternativa de resolución de conflictos.
El trabajo para la prevención de suicidio ha de incluir también un trabajo en grupo pues los pares, a esta edad, son una fuente de información y consejo muy importante. Se deben controlar riesgos como la disponibilidad, acceso y uso de armas en el hogar y en los colegios, pues un modelo ineficiente de solución de problemas parte de la impulsividad.
Así como se debe controlar el uso de armas de fuego también el consumo de licor debe ser manejado pues este puede asociarse a un esquema nada efectivo de solución de problemas y favorecer la toma de decisiones impulsivas típicas de la adolescencia. En un próximo articulo describiremos el papel del personal de salud en la detección temprana de este problema, porque los padres aceptan primero que lo que puede estar pasando es un problema de tipo médico a que sea un problema de tipo mental y además el pediatra es la persona de confianza que puede ayudar al niño en todo momento, síntomas repetitivos, consultas frecuentes quizás sea una búsqueda de ayuda.