No solo en epoca de halloween - Los niños y la caries dental
Dra. María del Pilar Baquero C. Odontóloga Universidad Nacional de Colombia Esp. En Promoción en Salud y Desarrollo Humano Universidad Colegio Mayor de Cundinamarca
La caries dental es la principal enfermedad oral en los niños, es producida por microorganismos que usan los carbohidratos refinados (dulces) produciendo ácidos de diversas clases, los cuales desmineralizan las superficies dentarias produciendo una mancha blanca, que al final ocasionara una caries sino se realizan cambios en los hábitos alimenticios e higiénicos.
El uso del cepillo dental es el medio más eficaz para lograr el retiro de la placa adherida a las superficies de los dientes; es responsabilidad de los padres y cuidadores participar activamente en esta actividad dependiendo de la edad del niño; para los muy pequeños tienen un papel principal que con el tiempo será solo de vigilancia conforme el niño vaya creciendo.
Cuando los niños consumen dulces debe procurarse que lo hagan con las comidas principales, nunca entre comidas y repetitivamente pues esto aumenta su poder cariogénico (Potencial de generación de caries); al producir cambios en la acidez de la saliva que ocasiona ataques continuos de los microorganismos que van lesionando la estructura dental hasta producir la caries.
Siempre que se consumen dulces y carbohidratos que son los sustratos que utilizan las bacterias cariogénicas se debe procurar cepillar inmediatamente los dientes después de su consumo, para evitar que se forme y organice una capa sobre ellos, disminuyendo la posibilidad de caries. También se deben evitar los dulces pegajosos pues estos se adhieren y permanecen por mucho más tiempo sobre el diente aumentando su poder destructivo y en caso de haber restauraciones, hay la posibilidad de que se caigan o se desajusten.
Una buena práctica preventiva es utilizar revelador de placa bacteriana (Restos de alimentos y bacterias) por parte de padres y cuidadores una vez instruidos, para enseñar a los niños como se ve adherida a los dientes y la manera correcta de cepillarse después de cada comida o consumo aislado de dulces. Es útil esta técnica para la educación del paciente ya que proporciona comprobación inmediata para el niño y sus padres.
No debemos olvidar que los niños deben utilizar un tamaño de cepillo adecuado para su edad y a sus condiciones bucales, seda dental ojala con un dispositivo que facilite su uso, crema dental con fluor que no debe ser ingerida por ellos y enjuague bucal todo esto bajo supervisión directa de un adulto responsable y por recomendación de su odontólogo. No olvidar la visita periódica pues esto permite la detección temprana de los problemas bucales (caries, enfermedad periodontal, mal oclusión entre otras) su correcto tratamiento y sobre todo el uso de medidas preventivas como son los sellantes y la fluorización, con una permanente instrucción en higiene oral.
Como conclusión podemos decir que son más importantes como factores cariogénicos, la frecuencia de ingesta y el tipo de carbohidratos refinados, que la cantidad de azucares ingeridos por los niños. Teniendo mayor poder cariogénico si 1) el carbohidrato se consume entre comidas, 2) si el dulce o galleta es más pegajoso 3) si su consumo es repetitivo; siempre teniendo en cuenta la diferente susceptibilidad entre individuos.